martes, 13 de julio de 2010

Nuestros días como voluntarios en una finca en Dharamsala

Mientras estábamos en Palampur, descansando por unas semanas se nos vino a la cabeza la posibilidad de trabajar como voluntarios en alguna finca orgánica (wwoof) donde pudiéramos aprender y a la vez aportar algo de lo que humildemente sabemos. En la búsqueda, Gustavo encontró el lugar donde, finalmente, nos quedaríamos por un mes y donde uno de nuestro proyectos comenzaría a tomar forma. Antes de mudarnos para allá, fuimos de visita varias veces, en una de ellas, fue porque Ramesh (dueño de la finca) nos llamó y nos dijo que le iban a hacer una entrevista para el diario Hindusntime (el más leído de India) y le gustaría que nosotros estemos ahí y es más... como la periodista que lo iba a entrevistar viajaba desde Palampur a Dharamsala, la misma periodista con el fotográfo nos pasaron a buscar por la casa donde alquilábamos y nos fuimos a la finca. Ahí nos hicieron la nota que salió unos 5 días después y pueden ver (en inglés) acá.



En las otras ocasiones que fuimos a la finca, estuvimos con Patrick, un irlandés que estaba en ese momento como voluntario también. El nos comentó de Permacultura como técnica, algo tan simple y propio de la naturaleza. La idea es que la técnica para cultivar que se sigue es estableciendo algo así como un mini bosque (que es como pasa en la naturaleza) y no monocultivos. Esto permite cultivar lo que queramos no sólo con el menor esfuerzo y sin dañar el medio ambiente, sino que también, el sistema se va perfeccionando a través del tiempo.





Leímos y vimos diferentes videos sobre Permacultura, además, el dueño de la finca al ser muy abierto, se entusiasmó para probar cosas nuevas que mejoren su finca. Así que por ese lado tuvimos el camino libre para probar las técnicas que quisiéramos y nos proveyó de todos los materiales y mano de obra posible para ayudarnos.

Luego de trabajar un tiempo logramos mejorar el suelo de las parcelas donde trabajamos, diseñar canales de riego para que la tierra tenga agua suficiente sin tener que hacer demasiado esfuerzo para regar, y finalmente, vimos brotar y crecer los vegetales que plantamos. Maravilloso!



Otra de las tareas fue ayudar a los trabajadores con la preparación del suelo y el sembrado de arroz siguiendo la técnica SRI, muy buena experiencia! Aprendimos tanto de trigo y arroz que ya estamos listos para cultivarlo en Argentina :D.




Alguna de las otras experiencias, fue que ordeñar la vaca un par de veces, y cada vez que lo hacíamos se nos agotaban las manos! Estamos pensando seriamente si tendremos una vaca... :D


Comencé a hacer pan en el horno solar, si bien ya lo cocinaban en el horno eléctrico, no hay como pan caserito hecho en un horno solar! Los franceses que llegaron una semana después que nosotros vinieron con la principal tarea de hacer queso mozzarella casero, así que también degustamos de unas ensaladitas de tomate, especies y mozzarella casera! como también unas pizzas, obviamente con masa casera! todo esto mientras mirábamos el partido de la selección en vivo y en INdirecto (dos o tres días después).


La harina es totalmente natural, la cultivan acá sin ningún pesticida y la procesan naturalmente, así que el grano es totalmente natural con todas las propiedades intactas. El sabor del pan es tan especial que no lo podemos explicar, pero es tan diferente a lo conocido que es aquí donde nos damos cuenta que nos estamos perdiendo de consumir una harina riquísima y sabrosa y que, al consumir las harinas refinadas (las que consumimos en casa) nos perdemos lo mejor del sabor y de los nutrientes ya que para llegar a ser blanca le meten de todo y le sacan lo importante.

En las mañanas y mediatardes tomamos el riquísimo té con leche (chaia, en India) con el pan casero untado con cheesecurd (es el yogurt casero escurrido en una tela y tiene la consistencia de un queso crema, muy rico!). Como es la temporada del mango, hice dulce para untar también con el pan! Al mediodia, Percash, el cocinero, prepara un mix de vegetales tomados del huerto, con Cari, una salsa a base de buttermilk (yogurt disuelto en agua) acompañados con unas paranthas (es como pan pero sin levadura untado con ghee), éstas son un vicio! En la noche cambia el Cari por Dhal, que es una salsa a base de lentejas, el infaltable revuelto de verduras, arroz y unos chapathis. Si o si, nos repetimos las salsas y verduras cuando había! Si bien la comida es casi siempre lo mismo, no nos cansamos. En India, la gente puede tener el mismo régimen de comida toda la vida. Nosotros no nos hemos cansado de la comida de la finca porque la pedíamos sin picante, es más, la disfrutamos cada día, ya que la harina casera es un vicio! y también así es como van a quedar nuestras panzas...!



Percash me enseñó a preparar Besán, un postre con todos ingredientes naturales: ghee, harina de garbanzos y jagueri (azucar natural de caña sin refinar!). Otra delicia que, con Gustavo, la atacabamos cuando podíamos!!



Gustavo, como siempre ayudó con todo lo relacionado a tecnología, informática y electrónica. Entre todas las cosas, cabe destacar el arreglo de un panel solar que nos provee de energía, principalmente, cuando se corta la luz; y se lució dando clases particulares a gente interesada en aprender más sobre linux!


Las tres cabañas de la finca están hechas con adobe, dos con piedras en el interior y la otra con ladrillos secados al sol. Los techos son de bambú con laja. En el interior, todo esta diseñado bien rústico, el piso de barro compactado, muebles de bambu y un toque japones muy sutil. Se ven preciosas y además bastantes económicas! El único problema es que por tapar la parte de abajo del techo para que se viera más homogeneo, le pusieron bolsas de yuta , logrando que se transformara en una autopista para ratas! Todas las mañanas, como a las 5.30, las escuchamos andar por el techo comiendo el plástico, peleando, que se yo..fué el único detallito que se le escapó..



Habían 5 trabajadores de los cuales 1 era el capataz, su nombre es Madan y de todos ellos nos hicimos amigos y eso que usábamos lenguaje de señas para comunicarnos porque no hablaban una palabra de inglés.. sólo hindi. Uno de los días Madan nos invitó a su casa a tomar el te, así que encantados nos fuimos para su casa la cual es muy linda y estuvimos compartiendo un té con su esposa usando sólo señas y nada más porque como les digo nadie hablaba inglés.





La vista del lugar es increíble, esta en el medio de un valle, con el rio con agua de deshielo, y todo muy verde. Desde arriba se ven las fincas con las plantaciones de arroz en formas irregulares que le dan un estilo mucho más natural. La experiencia fue inolvidable y no se si siempre es asi trabajando como voluntario pero de esta experiencia sólo sacamos cosas positivas y si podemos lo vamos a volver a hacer en otro país porque en India sólo nos quedan 20 días luego de salir de la granja :(



La página web de la finca es.. http://www.ganeriwal.us

1 comentario:

  1. Al fin novedades chicoss!! Me encanto todo lo natural que descubrieron que aca nos perdemos ;(

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